El ratón es un periférico que apenas ha cambiado desde su invención a finales de los años 60 del pasado siglo XX. Sí, es verdad que se ha mejorado bastante en cuanto a funcionalidad y sensibilidad de uso pero, en realidad, su forma física apenas ha variado en estos más de 50 años de existencia. Y, sin embargo, existen ratones mucho más cómodos que los tradicionales que estamos acostumbrados a usar con nuestros PC. Se trata del ratón vertical.
Nos atrevemos a asegurar que casi el 90% de usuarios que está leyendo este artículo en un PC, lo está haciendo usando un ratón para ordenador. Sí, siempre puede haber usuarios que lo estén leyendo en un portátil con pantalla táctil pero la gran mayoría no se va a englobar en dicho grupo de usuarios. Si, además, eres un usuario gamer, con toda probabilidad tu ordenador tendrá un teclado y un ratón para ciertos tipos de juegos, que no se manejan muy bien con el gamepad.
Por mucho que el ratón haya ido mejorando con el paso del tiempo, su forma a duras penas ha variado. Sigue siendo un periférico que se ha de manejar con la mano completamente horizontal, paralela a la superficie por donde se desplaza el ratón que usemos. Lo malo es que, este tipo de uso fuerza a las articulaciones del brazo y de la mano, a adoptar una postura que no es natural para ellas. Con lo que, cuando pasamos mucho rato usando el ratón, pueden presentarse problemas, como la inflamación del túnel carpiano.

Esta inflamación suele ser muy dolorosa y debilitante para el usuario, hasta el punto de requerir dejar de manejar el ratón durante un tiempo, hasta que el dolor remite lo suficiente.
Por contra, el ratón vertical no nos fuerza a adoptar posturas engorrosas que nos pueden causar dolor si las mantenemos mucho tiempo. Más bien, al contrario. Este tipo de ratón nos «obliga» a adoptar una postura mucho más natural y neutra de nuestro brazo, muñeca y mano con respecto a la mesa donde tenemos situado el ratón.

Esto favorece que nuestro cuerpo se fatigue bastante menos cuando lo ha de usar durante largos periodos de tiempo, evitando la aparición de dolencias como la antes mencionada o la tendinitis.
Por otro lado, el ratón vertical no deja de ser un ratón tradicional al cual se le ha modificado su parte superior para que tenga una inclinación en ángulo agudo, que se pueda adaptar bien a como se va a sujetar el ratón con la mano, en una posición natural. Esto significa que, dependiendo del tipo de ratón y de su calidad, en algunos de ellos podremos encontrar hardware tan completo como el que podemos encontrar en muchos ratones tradicionales, como la posibilidad de poder modificar la resolución del sensor, o poder personalizar las funciones de sus botones.

Por supuesto, esto no significa que, según empecéis usar un ratón vertical, vayáis a manejaros con él como pez en el agua. Como todo, necesitaréis un periodo de adaptación al nuevo ratón y a su particular forma de sujetarlo y manejarlo. Aun así, en el momento en que comencéis a usarlo, sus beneficios comenzarán a notarse, especialmente si ya padecíais de alguna de las dolencias que antes hemos citado.
Fuente: Hardzone